Una insolvencia derivada de problemas de salud y precariedad laboral
Un vecino de La Bañeza, León, venía atravesando desde 2022 una difícil situación económica y personal.
Diagnosticado de lumbociatalgia crónica con afectación en la zona lumbar, sufrió continuas bajas médicas y pérdida de varios empleos.
Ante esta situación, se vio obligado a recurrir a préstamos al consumo con distintas entidades financieras, entre ellas BBVA, Oney, LC Asset y Moneyman, para afrontar los gastos básicos de vivienda y manutención. El conjunto de deudas ascendía a más de 11.000 euros.
Pese a su reincorporación al trabajo en 2023 como mozo de taller, sus ingresos (1.400 € mensuales) resultaban insuficientes para cubrir sus gastos fijos (alquiler, alimentación, suministros y tratamiento médico), que sumaban un total mensual de 970 €, lo que hacía inviable atender los pagos pendientes
Tras declararse el concurso de acreedores sin masa el 5 de julio de 2024, y transcurrido el plazo sin que ningún acreedor solicitara la designación de administración concursal, se presentó la solicitud de exoneración del pasivo insatisfecho conforme a los artículos 501 y siguientes del TRLC.
El Juzgado, constatando que el deudor no tenía bienes ni derechos embargables, ni constaban sanciones administrativas o antecedentes penales, acordó la concesión inmediata de la exoneración
El Juez verificó que el solicitante reunía los requisitos de buena fe y de insolvencia sobrevenida, y que ningún acreedor formuló oposición.
En consecuencia, se dictó auto concediendo la exoneración total de las deudas.