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¿Quiénes son Cobratis?

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Es una firma española cuya actividad se centra en reclamar deudas tanto a empresas como a particulares. El procedimiento suele ser claro: compran deuda barata y luego exigen el 100 %, más intereses y gastos.

Si has recibido una carta, un email o llamadas de Cobratis, lo importante es entender qué te están reclamando y con qué base. En recobro suele haber dos posibilidades: que actúen por encargo del acreedor (banco, financiera, proveedor) o que reclamen como titulares del crédito si ha habido una cesión. Antes de pagar o “aceptar un descuento”, hay que verificar documentación y plazos.

Primero: ¿es una carta privada o una notificación judicial?

Muchas comunicaciones de recobro se redactan con un tono que parece “demanda”, pero no lo es. Una carta privada no equivale a una notificación del juzgado. Si en algún momento te llega un monitorio o una ejecución (con sello del juzgado, número de procedimiento y plazos), ahí no se negocia “a ciegas”: se actúa en plazo para pagar u oponerse.

Antes de pagar: exige tres documentos

No discutas por teléfono ni cierres nada sin papeles. Pide por escrito: Origen de la deuda (contrato, facturas o documento que la genere). Liquidación detallada (principal, intereses, comisiones y cómo se calculan). Legitimación para reclamar (si hay cesión, documento acreditativo; si actúan por encargo, acreditación de representación/mandato). Sin esto, no conviene pagar ni firmar acuerdos.

Dos comprobaciones que cambian el caso: cuantía y fechas

Cuantía: revisa si el importe incluye conceptos discutibles o mal calculados (comisiones sin soporte, intereses no pactados, duplicidades).

Fechas: si la deuda es antigua, puede plantearse prescripción, pero hay que revisar interrupciones (demanda, reclamación fehaciente, reconocimiento de deuda). Por eso, si sospechas prescripción, evita mensajes donde “admites” la deuda y evita pagos parciales “para que paren”.

Respuesta modelo para enviar a Cobratis (breve y correcta)

“Por favor, remítanme por escrito el contrato u origen de la deuda, la liquidación detallada y el documento que acredite su legitimación para reclamar. Con esa documentación lo revisaré.”

Qué no hacer (aunque te presionen)

No firmes “acuerdos rápidos” sin saldo y finiquito. No pagues “una parte” sin documento de cierre: puede equivaler a reconocimiento y dejarte sin defensas. No aceptes amenazas de “embargo inmediato” como si fuera automático: una empresa de recobro no embarga por sí sola; para embargar hace falta procedimiento y título habilitante (judicial o administrativo).

Si tras revisar la documentación la deuda es tuya y el importe es correcto, negociar puede ser razonable. Pide siempre: oferta por escrito, importe final, forma/fecha de pago, y cláusula de “saldo y finiquito” (la deuda queda totalmente extinguida y renuncian a reclamar el resto). Si estás en un fichero de morosidad, añade el compromiso de comunicar la actualización y conserva justificante de pago.

En casos en que Cobratis es sólo un acreedor más de una larga lista, conviene ordenar el conjunto y valorar una estrategia integral. En determinados supuestos puede plantearse la Ley de la Segunda Oportunidad para solicitar la exoneración del pasivo insatisfecho (EPI), total o parcial según el caso.

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