¿Has recibido una llamada, un correo o incluso una notificación judicial de Servicobro? Si es así, seguramente estés preocupado. Esta empresa se dedica exclusivamente a la recuperación de deudas, y cuando se pone en contacto contigo es porque quiere que pagues, con intereses y con todo lo que puedan añadir.
Lo primero que debes saber es que Servicobro no es un banco ni una entidad con la que firmaste el préstamo en su momento. Se trata de una empresa de recobro que compra o gestiona deudas en nombre de terceros. Su función es presionar para que abones el importe completo, aunque ellos lo hayan adquirido a un precio muy reducido.
¿Qué hace Servicobro?
Su especialidad es el recobro extrajudicial: llamadas insistentes, cartas certificadas y propuestas de pago que, en muchos casos, buscan que firmes un reconocimiento de deuda sin explicarte las consecuencias. Y si no consiguen el dinero por esta vía, pueden iniciar procedimientos judiciales contra ti.
¿Qué debes tener en cuenta?
Aunque Servicobro se presente como acreedor, no siempre tiene legitimidad plena para reclamar. Algunas de las deudas que gestionan están prescritas, o no se corresponden exactamente con lo que figura en sus bases de datos. Además, es frecuente que no tengan en cuenta pagos parciales que hayas hecho anteriormente.
¿Cómo puedes salir de esta situación?
No cedas a la presión ni firmes nada sin consultar con un abogado. Y si tu situación de deudas es insostenible, existe una herramienta legal que puede darte un respiro definitivo: la Ley de Segunda Oportunidad.
Mediante un concurso de acreedores para particulares, puedes obtener la cancelación total de lo que debes.Tienes la posibilidad real de empezar de nuevo sin cargas.