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Tipos de insolvencia en la Ley de la Segunda Oportunidad

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Insolvencia es la incapacidad para hacer frente a las deudas contraídas, ya sea porque los ingresos son insuficientes o porque los activos no se pueden convertir en dinero para cubrir los pagos.

Para saber si uno es, o no, insolvente, tiene que poner por una parte sus ingresos (y los de su cónyuge en el caso de matrimonios en gananciales) y por otra parte sus gastos (incluyendo las cuotas que nos exigen del pago de las deudas, independientemente de si las estamos pudiendo pagar). Si los gastos son superiores a los ingresos y no tenemos bienes que hacer líquidos, estaríamos en situación de insolvencia.

No se considera insolvente a quien puede pagar sus deudas vendiendo los bienes que posee.

Ejemplo: una persona debe 20.000 €, cobra poco y no puede pagar con su salario. Sin embargo, tiene un coche valorado en 25.000 €. Puede vender el coche para saldar la deuda. Aunque sus ingresos mensuales no alcancen, no es insolvente porque cuenta con bienes líquidos o fácilmente convertibles en dinero.

La insolvencia aparece cuando el deudor no puede atender sus obligaciones ni con los ingresos regulares ni convirtiendo en dinero los bienes de los que dispone.

Tipos de Insolvencia

Se encuentran recogidas en el artículo 2.3 del Texto Refundido de la Ley Concursal, que habla de tres clases de insolvencia: actual, inminente y probable.

Insolvencia Actual. Te encuentras en insolvencia actual si en el momento presente no puedes hacer frente a tus deudas, es decir, ya no puedes pagar. Este tipo de insolvencia te permite acogerte a la Ley de la Segunda Oportunidad.

Ejemplo de insolvencia actual: María no tiene bienes y cobra 1.200 € al mes.

  • Primero destina 500 € al alquiler, 150 € a suministros y 250 € a alimentación: en total 900 € de gastos básicos.
  • Le quedan 300 €, pero sus préstamos suman 600 € mensuales, y por eso lleva un tiempo en impagos.

Insolvencia Inminente. La insolvencia inminente ocurre cuando el deudor prevé que en los próximos meses no podrá pagar. Aunque es una situación futura, también le permite acogerse a la Ley de la Segunda Oportunidad.

Ejemplo de insolvencia inminente: Luis cobra 2.000 € al mes y paga 900 € de préstamos. De momento llega, pero le han dado una baja médica de larga duración y sus ingresos se van a ver reducidos en breve, por lo que ya sabe que no podrá pagar.

Insolvencia Probable. La insolvencia probable se refiere a la previsión de que, si no se llega a un acuerdo de reestructuración, no podrás pagar tus obligaciones en un plazo de dos años. Esta situación solo se aplica en el marco preconcursal, y es relevante para deudores que ejercen actividades profesionales, según el artículo 584.2 de la Ley Concursal.

Ejemplo de insolvencia probable: La empresa Textiles López S.L. funciona todavía con normalidad. Ingresos mensuales: 80.000 €. Gastos fijos (nóminas, alquileres, suministros): 60.000 €. Cuotas de préstamos: 15.000 €. Actualmente paga todo sin retrasos, pero tiene un crédito importante (300.000 €) que vence en 6 meses. Sabe que en esas fechas no dispondrá de liquidez suficiente porque la facturación está bajando y no podrá refinanciar con la banca.

Cuando una persona se encuentra en situación de insolvencia, lo mejor que puede hacer es ponerse al amparo de la Ley Concursal.