Cuando preparas la lista de acreedores para la Ley de la Segunda Oportunidad puedes olvidar alguna deuda: una tarjeta antigua, un microcrédito, una línea telefónica, etc. La duda es lógica: ¿qué pasa con esa deuda que no pusiste en el listado?
Lo primero que debes saber es que no puedes seleccionar qué deudas quieres meter en el procedimiento y cuáles no. La ley parte de que deben incluirse todas las deudas anteriores a la declaración de concurso. La lista de acreedores no es “a la carta”: tienes que declarar todas tus deudas previas al concurso.
¿Pero qué ocurre si la omisión ha sido un simple despiste?
En la práctica, si la omisión es involuntaria, no suele haber consecuencias graves, pero al no haber participado ese acreedor en el procedimiento concursal, porque su deuda no se declaró, puede seguir reclamando hasta que se le notifique el auto de exoneración y se le demuestre que la deuda es anterior al concurso y está afectada por la exoneración. Puede que incluso inicie un procedimiento judicial contra ti, y tendrás que pagar abogado y procurador que te defiendan probando que esa deuda era (1) anterior al concurso, (2) de naturaleza exonerable y (3) que quedó extinguida la acción de ese acreedor.
¿La deuda olvidada se cancela o sigue viva?
Si la deuda omitida era anterior al concurso y exonerable según el art. 489, la línea marcada por el TS y la doctrina es que también queda exonerada aunque no se hubiera comunicado, ya que la exoneración alcanza a todas las deudas anteriores al concurso, siempre que no haya mala fe.
¿Y si parece que la deuda se ha ocultado a propósito?
Si la omisión no es un simple despiste, sino que parece una ocultación deliberada (por ejemplo, no declaras un crédito importante), el acreedor o el administrador pueden alegar mala fe e incluso revocar la exoneración cuando, después de concedida, se descubre que el deudor ha ocultado datos relevantes.
Por eso es clave preparar el listado con calma, revisar extractos, contratos y ficheros de morosos, y hacerlo siempre acompañado de un profesional que se asegure de que ningún crédito se queda fuera.