Blog

La Segunda Oportunidad pone final a una situación complicada en Madrid

agnieszka-stankiewicz-AAindmAaT5U-unsplash

Nuestra cliente llegó a España desde Perú en 2011 con 38 años, una maleta y una idea muy sencilla: trabajar para traerse a los suyos. Empezó como empleada del hogar, enlazó empleos de limpieza, hasta que en 2016 la despidieron y atravesó una etapa de dos años especialmente mala.

En ese contexto, el crédito no aparece como “capricho”: aparece como la forma de sobrevivir. En 2019, arrastraba deudas de bajo importe con tarjetas y decidió “ordenarlas” en un préstamo mayor: 16.000 € a devolver en ocho años, con una cuota de 280 € al mes.

Poco después financió una nevera y una lavadora con una tarjeta revolving “porque era la única que le ofrecieron”. Pagaba cada mes… pero la deuda no bajaba.

En 2020 incluso acudió a Microbank para un préstamo pequeño (3.000 €) y contrató varias tarjetas para afrontar gastos ordinarios.

El golpe definitivo le llegó en 2024. La despidieron en junio y pasó al desempleo. Y, como si fuera poco, ese mismo año la madre de su nieta (menor de edad) ingresó en prisión, y nuestra cliente tuvo que hacerse cargo de la niña de manera repentina.

Con una prestación por desempleo de 853,38 € netos al mes y unos gastos fijos de 808,60 € (sin contar las cuotas financieras), no había margen para pagar. Y no había inmuebles a su nombre, que pudiera vender. Solo un coche de 2010, valorado por debajo de 3.000 €.

Tramitamos el concurso por la vía adecuada: concurso sin masa.  El concurso se declara el 06/05/2025 y finalmente el juzgado dicta auto de conclusión y concesión de la EPI el 09/02/2026

Para nuestra cliente ese final permite algo muy concreto: volver a vivir sin angustia.

Archivos